#12M12R, #TanitDribs

Para Oliver

El humano estaba preocupado. Tarde era ya y nuevamente no estaba preparado, dejando todo hasta el último momento. Pese a mi corta existencia acompañándolo, ya estaba acostumbrada a verlo ir corriendo de un lugar a otro, siempre aventando todo, regañándose a sí mismo por siempre retrasarse y prometiendo al vacío ya mejorar para la próxima. Pero esta ocasión era distinta.

Llego corriendo, abriendo su computadora y buscando frenéticamente algo. Tras mirarme de reojo y comprender mi mirada, me explico que se le había olvidado imprimir la foto. Ya sabía qué foto buscaba, y ambos sabíamos que esa foto debía haber estado impresa desde tiempo atrás. No había pasado tanto tiempo, después de todo, desde que mi antecesor me explicó qué hacer en estas situaciones, cómo calmar al humano y qué hacer en caso de una crisis como la que vivíamos en estos momentos. Así que, tras regañarlo mentalmente y escuchar sus “sí sí sí, prometo no tardarme tanto” me acomodé a lado suyo y observe su labor.

Habían escogido juntos la foto que se usaría. Ambos sabían que reflejaba fielmente la magia de la que mi antecesor fue poseedor. Estaba orgulloso de siempre saber cómo posar ante las cámaras, desenvolviéndose naturalmente entre la modernidad tecnológica y la magia arcaica que corrió por sus venas.

Tan rápido como la encontró se apresuro a copiarla en uno de sus muchos artilugios y se fue corriendo a imprimirla, sea lo que significara eso. Por mientras, preparé la escena. Con una de mis patas toque la caja de madera donde sabía se encontraban sus restos, usando mi magia para llamar a su espíritu. Tardaría en llegar, claro está, pero me confortaba saber qué está sería la oportunidad de que viera cómo había progresado como familiar.

Cuando el humano volvió, esperé sentada y observe cómo decoraba la caja. Unas cuantas flores, comida y unas velas con la llama más deslumbrante que había visto. Encima de la urna, la foto de mi antecesor, tan majestuoso como lo fue en vida. El humano comenzó a sollozar, así que lo acompañe y con una de mis patas le transmití la vibra que desprendió mi antecesor al llegar.

Acompañados solo de la luz de las velas, ambos se reunieron de nuevo, después de tanto tiempo.

“Este relato participa en el Reto anual: 12 meses 12 Relatos 2021 organizado por De aquí y de allá by TanitBenNajash

Nota del autor

Relato inspirado y dedicado a Oliver, mi gato y familiar, que nos dejó hace unos cuantos meses.

Gracias.