#12M12R, #TanitDribs, Relatos

Hiperosmía no identificada

Nunca supe cómo definirlo, pero sí como identificarlo. La primera vez que percibí su aroma, supe a dónde me conduciría. Su porte me impresionaba, pues era un hombre que, con su simple postura, lograba remarcar su presencia en cualquier lugar. No era el más alto, tampoco el más guapo, sino del tipo de chico con quien uno se encuentra cómodo en su presencia. Esa cercanía me permitió identificarlo con simplemente olerlo. 

No de una forma incómoda, como acercarte groseramente a su cuello y esnifar como si fuera una mesa con rayas de cocaína, sino del modo sutil del café de llenar la cocina con su delicioso aroma. Gracias a dicha analogía pude reconocer mi fascinación por él. Podía encontrarme tranquilamente realizando mis deberes y saber de su presencia no por la vista ni tampoco por el oido, sino por el olfato. Una mezcla curiosa a elementos indefinidos y dispares de naturaleza y artificialidad. 

Busqué entre sus lociones y su jabón corporal al culpable de esa fragancia deliciosa, tratando de justificar mis sentimientos hacia él, pero nunca encontré a quién agradecerle. Simplemente era su ser completo quien me proveía de esa sensación de tranquilidad y deseo. 

Sufrí horrores cuando, a raíz de la pandemia, fui privado de percibir su esencia tras habernos contagiado en una de las múltiples salidas que, como rompes, teníamos por cumplir para abastecernos. Sin embargo, eso no impedía tenerme cada noche fantaseando con tenerlo cerca mío, sin cumplirlo como deseaba. 

No podía evitar compararme con una versión menos grotesca y quizá menos enferma que el tal Jean-Baptiste Grenouille, pero la idea de tener a ese hombre cerca mío, solo para tener su aroma más cerca, me obsesionaba. Traté de hacer un avance, un par de copas de vino, una noche de videojuegos y la camaradería por delante para poder abrazarlo, sentirlo y por qué no, olerlo. Vainilla, pino, loción de afeitar, vino tinto, plástico de cocina, algo de cloro, nueces, fresas… mentalmente repasaba cuantos elementos pudieran ser un punto de comparación para poder identificarlo, pero solo pude encontrar uno que se acoplara a lo que buscaba: Fernando, su nombre.

Era la única forma de definirlo correctamente. Saberlo e identificarlo pude proveerme de la paz anhelada por tanto tiempo, y fue inevitable sellar ese descubrimiento con un beso, propiciado en uno de esos múltiples brazos tras la espalda que nos dimos mientras nos machacábamos en el Smash.

Cruzar la barrera de no solo percibir su aroma, sino también saborearlo fue demasiado para mí, más aún tras descubrir lo bienvenido que eran mis labios, mis manos y mi cuerpo con ese beso.

–Miguel…

La mención de mi nombre me descolocó. Sonó más a afirmación que a un llamamiento.

–¿Sí?– pregunté mirándolo a los ojos y perdiéndome en ellos.

–Oh, nada. Una tontería, en realidad. Llevo meses tratando de descubrir a qué hueles y ahora lo descubro.

Ambos nos sonrojamos, y es entonces cuando reparo en el cambio de suavizante en mi ropa después de su ofrecimiento por lavarla, de sus intentos porque me probara sus outfits antes de su partida a su trabajo y de su interés por mis rutinas de cuidado corporal.

Continuamos besándonos, felices de descubrir al fin nuestras respectivas lociones favoritas.

“Este relato participa en el Reto anual: 12 meses 12 Relatos 2021 organizado por De aquí y de allá by TanitBenNajash

Nota del autor:

La hiperosmia es un trastorno poco frecuente en el que existe un aumento de la sensibilidad olfatoria, es decir, son personas con umbrales olfatorios inferiores a los normales. Normalmente se da en mujeres durante la menopausia y el embarazo, pero ya vimos como a los pobres de Fernando y Miguel también les dio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s